La inflación registró una variación mensual de 0,07% en julio y quedó prácticamente estable respecto a junio. Con este resultado, el Índice de Precios del Consumo acumuló un aumento de 3,40% en los primeros siete meses de 2026 y de 4,27% durante los últimos 12 meses, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística.
El dato interanual presentó un incremento mínimo respecto al 4,25% registrado en junio. La cifra de julio permanece dentro del rango de tolerancia fijado por el Banco Central del Uruguay, que va de 3% a 6%, y quedó 0,23 puntos porcentuales por debajo del centro de la meta, establecido en 4,5% anual.
El aumento mensual fue menor al esperado por los analistas consultados en la encuesta del Banco Central, cuya proyección central era de aproximadamente 0,16%. La variación general, cercana a cero, surgió de movimientos contrapuestos dentro de la canasta: los aumentos en alimentos y comidas fuera del hogar fueron compensados principalmente por las reducciones en combustibles, ropa y supergás.
Qué productos presionaron los precios al alza
La división Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 0,66% durante julio y tuvo una incidencia de 0,17 puntos porcentuales sobre el índice general. Entre los principales incrementos aparecieron los productos de huerta, algunos cereales, la carne y los pescados.
Las hortalizas, tubérculos y legumbres subieron 4,23%. Dentro de ese grupo se destacaron los aumentos de los morrones, de 26,41%; los tomates, de 33,91%; y las berenjenas, de 57,16%. En sentido contrario, bajaron las zanahorias y las papas. Estas variaciones suelen presentar una importante volatilidad vinculada con la oferta, el clima y la estacionalidad.
También se registraron subas en algunos cortes de carne, como la nalga, la carne picada y los chorizos, mientras que disminuyeron el cuadril, el asado de tira y determinados cortes de pollo. Los alfajores, los cereales y la galleta de campaña también mostraron aumentos durante el mes.
Los restaurantes y servicios de alojamiento aumentaron 0,51%, con una incidencia de 0,05 puntos porcentuales. El movimiento se explicó principalmente por los nuevos precios relevados en restaurantes, cafés y establecimientos similares.
Combustibles, ropa y supergás moderaron el índice
El principal freno para el IPC provino del transporte, división que cayó 1,58% y restó 0,18 puntos porcentuales al resultado mensual. La nafta bajó 5,02% y el gasoil 4,99%. Estas reducciones fueron parcialmente contrarrestadas por un aumento de 6,73% en los pasajes de avión.
La ropa y el calzado disminuyeron 2,63%, en buena medida por el comienzo de las liquidaciones de la temporada otoño-invierno. Las mayores bajas se observaron en prendas para mujeres, calzado femenino y ropa para hombres. La división restó 0,06 puntos porcentuales al índice general.
Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles también tuvo una incidencia negativa de 0,06 puntos porcentuales, con una caída mensual de 0,47%. El resultado se explicó principalmente por una reducción de 7,60% en el precio de la recarga de la garrafa de supergás.
Una inflación estable, pero mayor que a comienzos del año
La evolución de los últimos meses muestra que la inflación interanual dejó atrás el mínimo de 2,94% alcanzado en marzo. Posteriormente subió a 3,16% en abril, 3,77% en mayo, 4,25% en junio y 4,27% en julio. Pese a esa aceleración, el indicador continúa dentro del rango del Banco Central y cerca de su objetivo central.
El Banco Central mantuvo en julio la tasa de política monetaria en 5,75%. La institución sostuvo que las expectativas de inflación a 24 meses permanecían alineadas con la meta: los analistas y el mercado financiero las ubicaban en 4,5%, mientras que la medición entre empresarios se mantenía algo por encima.
El registro acumulado de 3,40% hasta julio no constituye una proyección para el cierre del año. La evolución final dependerá, entre otros factores, de los precios administrados, los combustibles, los alimentos frescos, el tipo de cambio y el comportamiento de los servicios.
La próxima reunión ordinaria del Comité de Política Monetaria está prevista para el 18 de agosto. Allí el Banco Central volverá a evaluar la marcha de la inflación, las expectativas de los agentes y las condiciones económicas antes de resolver si mantiene o modifica la tasa de referencia.

